Historia

Propiedad de la familia Irigoyen, es una empresa que hereda una larga trayectoria en la industria y una identidad propia ganadas gracias a la capacidad, trabajo y conocimiento, que generó día tras día oportunidades de negocios para llegar a ser lo que es hoy una gran empresa: PUEBLO ALTO SA. La denominación “pueblo alto” surge del apellido Irigoyen, que en vasco significa “pueblo de arriba”.

En el año 1944 Ireneo Miguel Irigoyen comienza con la comercialización de carne vacuna en el conurbano bonaerense y la Capital Federal, abasteciendo carnicerías propias.

En el año 1970 su hijo, Carlos Martín Irigoyen continúa con el comercio de su padre, fueron las vivencias personales de sus propios errores y aciertos, los que fueron aumentando el bagaje de conocimientos y dedicando sus mejores años por el bienestar de su familia y la consolidación de lo logrado. En 1988, Carlos adquiere el frigorífico General Rodríguez, luego Deltacar y participó en el año 1994 como socio activo en el frigorífico Top Meat SA de la misma empresa.

PUEBLO ALTO SA se funda en el año 2000 con el directorio de Carlos y su hijo mayor Martín. Estas experiencias fueron aprovechadas no sólo, con un espíritu de trabajo importantísimo, sino también con una incesante, obligada y continua formación intelectual que favoreció muchísimo a la empresa en sus comienzos. En el 2002 ingresa Gastón y finalmente en el año 2005, Juan Ignacio y de esta forma queda establecido el directorio de Pueblo Alto.

El continuo reciclaje de los conocimientos aprendidos fuera de la empresa —cursos especializados, reuniones, jornadas, charlas, etc.— y, sobre todo, cuanto favorezca su contacto e intermitente intercambio de vivencias con otros empresarios, han completado los conocimientos que fueron fraguando su profesionalidad a la hora de pilotear la nave del negocio.

Valores fundamentales como sacrificio, confianza, justicia, respeto, unidad, comunicación y diálogo constante fueron esenciales para un proceso de transición generacional, donde todos sus integrantes tienen derechos y deberes y todos tienen las mismas necesidades de ser escuchados.

Con estos principios fundamentales, Pueblo Alto fue evolucionando acorde a los cambios del mercado de la carne y las nuevas demandas ajustándose a un esquema de trabajo responsable, transparente y de dedicación personalizada.

A partir del año 2003, incursionó en el comercio internacional y hoy es su principal actividad, con un incremento significativo de sus exportaciones año tras año. P alto no solo se sobrepuso a las dificultades del mercado, sino que lejos de desalentarse continua avanzando convencido de su trabajo y de la excelencia de sus productos. Su solidez queda demostrada por su permanente crecimiento, con objetivos claros y abiertos a las exigencias que el mundo de hoy demanda.